La adicción es una enfermedad caracterizada por la pérdida de control en el consumo de una o varias sustancias adictivas (alcohol, cocaína, cannabis, tranquilizantes, etc.).
Esta pérdida de control hace que el adicto, aunque se lo proponga, no consiga dejar de consumir, aun siendo consciente del perjuicio que ello le conlleva. Debemos ser conscientes de que ni la voluntad del paciente ni la presión de los familiares van a resolver el problema.
Sólo un tratamiento profesional podrá abordar la situación y lograr la recuperación del paciente.
Cuando una persona consume sustancias adictivas (alcohol, cocaína, cannabis, tranquilizantes, etc.) y empiezan a aparecer cambios en su carácter, comportamiento, familia, trabajo, estudios y/o relaciones personales, debe pensarse que posiblemente estemos ante una adicción, para la cual se debe realizar un diagnóstico profesional. Los principales síntomas del alcoholismo u otras sustancias adictivas son:
Cuando en una familia se plantea la duda de si uno de sus miembros padece un trastorno de adicción, lo más urgente es conseguir un diagnóstico profesional. En Despierta ofrecemos una visita inicial quepermite diagnosticar al paciente y valorar la situación. Tras esta evaluación, el equipo de Despierta recomendará lo más pertinente en cada caso.
Debido a factores neurobiológicos, algunas personas tienen una predisposición mayor o una fragilidad especial para desarrollar algún tipo de adicción. Para explicarlo de manera sencilla, podríamos decir que ciertas áreas del cerebro son más susceptibles a desencadenar una dependencia y ser una de las causas de la enfermedad. Si estas personas empiezan a consumir sustancias adictivas, seguramente terminen desarrollando una enfermedad por dependencia. Sin embargo, también hay que destacar que personas sin una predisposición genética, debido al abuso del consumo, pueden llegar a desarrollar la enfermedad de adicción.
Las personas que no han desarrollado una adicción tienen la posibilidad de dejar de consumir o reducir el consumo de cualquier sustancia por sí mismas. En cambio, la persona que sufre la enfermedad de adicción no puede dejar de consumir sin ayuda; la voluntad no es suficiente, aunque se lo proponga una y mil veces. En este caso, “querer no es poder”.
Solo un tratamiento de adicciones eficaz y riguroso logrará que el paciente deje de consumir.
Problema: ADICCIÓN
de la población es adicta
*Datos de NIDA