Adicción
“No consumes drogas porque tienes problemas, tienes problemas porque consumes drogas”
Cómo dejar las pantallas
El uso de móviles, videojuegos, ordenadores y redes sociales forma parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, cuando este uso deja de ser controlado y genera dificultades en otras áreas de la vida, hablamos de adicción a las pantallas. Este tipo de conducta se ha extendido especialmente entre niños, adolescentes y adultos jóvenes, dado su fácil acceso y disponibilidad continua.
La adicción a las pantallas puede incluir: videojuegos, redes sociales, contenido audiovisual, navegación compulsiva por internet, apuestas online, entre otras.
Principales síntomas y consecuencias
- Uso excesivo de dispositivos, perdiendo la noción del tiempo.
- Intentos fallidos de reducir el tiempo de uso.
- Ansiedad, nerviosismo o irritabilidad cuando no se puede acceder a las pantallas.
- Pérdida de interés por actividades sociales o familiares.
- Descenso del rendimiento académico o laboral.
- Alteración del sueño (insomnio o cambios en horarios).
- Falta de concentración y disminución de la memoria reciente.
- Aislamiento social y abandono de actividades saludables.
- Problemas familiares debido a discusiones recurrentes.
- En casos graves, puede asociarse a sedentarismo, problemas visuales, dolor cervical, ansiedad o depresión.
¿Cómo detectar la adicción a las pantallas?
- Uso de pantallas para gestionar emociones (aburrimiento, malestar, soledad).
- Priorizar el uso de dispositivos frente a obligaciones o relaciones personales.
- Ocultar o mentir sobre el tiempo real de uso.
- Intentar reducir el uso sin conseguirlo.
- Sensación de “enganche” o necesidad constante de revisar el móvil o redes.
- Pérdida progresiva de límites: pasar muchas horas conectado, incluso de madrugada.
- Cambios de humor cuando se restringe el acceso a los dispositivos.
¿Qué ofrecemos para ayudarte en tu adicción a las pantallas?
Cuando se sospecha que una persona puede tener problemas con el uso de pantallas, lo más urgente es obtener un diagnóstico profesional que evalúe el grado de afectación y determine el abordaje adecuado.
En Despierta ofrecemos una visita previa que permite diagnosticar al paciente y valorar su situación. Tras esta evaluación, el equipo facultativo del centro ambulatorio de desintoxicación Despierta recomendará lo más pertinente en cada caso y asesorará a la familia y al paciente sobre cómo actuar.